Jennifer, Nerea (nombres ficticios) y otras chucas de moda
Comprar es un placer. El escaparate vende siempre y el escaparatismo es un arte y también una asignatura de Formación Profesional. Las galerías comerciales no nos van demasiado en esta ciudad, aunque el pasaje de Gutiérrez es increíble y un lugar de amistad y aventuras de todo tipo. Lo mejor de todo son las vendedoras y el uniforme que llevan da mucha información y presta un servicio increíble al cliente, razón de ser de la empresa, despiadado y que siempre enseña mucho. Si se le trata mal, se lo hará pagar caro al vendedor o empresario y llevará a la ruina a quien ejerce la actualidad de comercio o empresarial. Soñar con las vendedoras es fantástico y más si son sueños imposibles, pero maravillosos. Recuerda que el mundo de la fantasía no tiene límites y es nuestra imaginación la que nos enseña a crear cosas nuevas que se harán realidad. Recuerda, la realidad supera a la ficción ampliamente y lo que hoy parece imposible, mañana será lo más normal. Un coche puede ser u...