Días tranquilos de principios de verano
Son días tranquilos de principios de un verano caluroso, diferente, lleno de oportunidades y posiblemente el mejor del último cuarto de siglo. Son días de recuerdo del paraíso perdido, del fracaso, de las malas elecciones del pasado y de los fantasmas a los que uno convirtió en titanes, cuando no eran más que humo y no valían nada en absoluto. El antiguo enemigo es ahora un amigo para todos nosotros y no nos importa lo que hubo en el pasado ni la corrupción de los de siempre (PP). Todos estamos en el mismo barco, barrio, guerra. Las valquirias van cambiando con el tiempo. Menos es nada. Hasta pronto. Queda que hacer. Todo se hará y bien.