Amor estival con Estíbaliz, amor duradero

 Ya son quince meses de relación y ni una sola mala palabra. Todo comenzó en una quedada de inversión, tal vez en un bar de la calle del Paraíso, porque no podía ser de otra forma ni en otro lugar. Me sorprendió ese cuerpo tan espectacular en un vestido, que escondía una gran personalidad, siempre interesante. Sus pechos eran muy generosos, pero perfectos, como su silueta, por lo que no pude resistirme a sus encantos, pero no era el único que se sintió atraído por esa mujer, extrañamente con el corazón libre en ese momento tan curioso. Por un intento no pasa nada y me vi extrañamente correspondido por mi nueva pareja, lo que fue el inicio de una nueva etapa en mi vida, en un momento de derrota, de despedida seca y totalmente amarga de mis sueños. Ahí estaban los famosos brotes verdes. Ayer disfrutamos de los conciertos de pinchadiscos en la plaza Mayor y conocimos nueva gente, tanto personas jóvenes como más mayores. Es algo fantástico. 








Gracias por todo y felices fiestas, que se pasan muy pronto, aunque se recuerdan siempre. Tal vez no fue un sueño. 

Hasta pronto. 















Comentarios

Entradas populares de este blog

La NBA tuvo su época dorada

ESCUDOS LABRADOS EN PIEDRA

Ulugbek, gobernante y científico