Gracias, Cristina y gracias, Madelina
Gracias a Cristina. Gracias a Madelina. Gracias a Jerez por hacerme pasar momentos inolvidables con mujeres increíbles, generosas y que no son como las demás.
Gracias, amigas del alma y parejas de diversión y días de asueto. Gracias, compañeras del alma y que viva la fiesta de San Juan Bautista, a veces violencia e incluso descafeinada por un tiempo atmosférico que no acompaña porque menos es nada.
Viva la fiesta llena de ilusión e iluminación, de música y momentos de amistad inolvidables y si es en la playa fluvial de Moreras, mucho mejor.
Hasta el próximo año. Mientras tanto, os doy gracias por algo que deseo que no acabe nunca, aunque todo tiene un límite.
Hasta pronto. El sueño imposible se ha convertido en una realidad cotidiana.
Suerte a todos vosotros.



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