Sorpresas agradables
El miércoles me encontré con dos sueños imposibles y hoy, con otro difícil pero que nunca se sabe. La imaginación no tiene límites y la fantasía, mucho menos todavía, por lo que habrá que seguir soñando para que los sueños rompan la realidad de una vez por todas y lleguemos a límites de desarrollo y bienestar insospechados. Estoy totalmente convencido de que todo será así, mucho antes de lo que nos creemos. Todo tendrá su momento y lo perdido se recuperará muy rápido y con creces, amigos.
México ayudó a muchos exiliados republicanos tras la guerra civil, acogiendo a quien ya no tenía patria a la que regresar. Lo cierto es que solamente tengo un amigo mexicano en este país y apenas he conocido a nadie de ese país, que perdió más de la mitad de su territorio frente a Estados Unidos, el poderoso vecino del norte. Que viva México.



Comentarios
Publicar un comentario