Lo perdido que ya no volverá nunca
Jugué muy mal mis cartas.
No supe ver las cosas a largo plazo.
Fracasé en mis proyectos pero conseguí otros un poco menores, aunque interesantes.
No fui valiente y eché a correr ante la adversidad y monstruos de pega.
No tuve astucia ni defendí nunca lo mío.
Hice casi a impresentables, mediocres y personajes de segunda fila.
Ahora pago las consecuencias y estoy en el pozo, aunque estoy saliendo.
Incluso así, me espera un futuro mucho mejor y lleno de oportunidades, porque lo que hoy se pierde, rápidamente se recupera.
El tiempo pone a todos y a cada uno en su lugar sin problemas, ya que es el amo de este mundo.
Hasta pronto y aprovechad las oportunidades, que se van y ya no vuelven, como las novias y amigas del pasado, a las que uno se encuentra con el carrito de niño.



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