El audaz sigue adelante pero todos van contra el timorato
Las reglas del juego son las que son en esta sociedad en la que vivimos y Colón supo jugar bien sus cartas ante la Reina de Castilla, la estrategia de la corona, aparentemente buena y por la que prometió la Luna a los monarcas de Castilla y Aragón, aparentando ser lo que no era en realidad. Luis Felipe de Orleans no jugó bien sus cartas y huyó cuando sus súbditos le atacaron. El rey Carlos I de Inglaterra tampoco supo adaptarse a los nuevos tiempos y acabó cono acabó, todos los sabemos. El audaz sale adelante y subsana los errores con mayores dosis de audacia, mientras que el cobarde es un auténtico miserable que huye como un niño pequeño, perjudicando a los demás y sin llegar a afrontar sus problemas, por lo que lo pagará todo muy caro y será derrotado mil veces cada día y llevará el sambenito de la vergüenza de por vida, siendo señalado por todos durante años. No hay otra opción que la lucha para no estar perdido. Hasta pronto.