Cumpleaños de Marta

 No sé qué fue de Marta (nombre ficticio). Su novia era taxista y tenía un Mercedes grande de mucho motor porque era bastante rico.

No sé qué fue de Raquel (nombre ficticio). No lo sé. Tampoco me importa demasiado, amigos.




No sé qué fue de tantas otras viejas amigas que simplemente se quedaron en eso y no más. Tal vez fue lo mejor. Nunca se sabrá lo que pudo haber ocurrido.

El instituto pasó pero volverá muchos años después, casi dos décadas más tarde.

El oro se quedó en el Rin. Creo que todos entendemos la metáfora. Era oro de Arabia, el mejor de todos ellos.

Lo que se pierde, pronto se recuperará y con creces. No hay prisa. Todo llegará y antes de lo que se espera.

Todo llegará y será maravilloso.

Hasta pronto y no os desaniméis, compañeros del mundo reivindicativo.

Hasta pronto.

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