Encuentro casual cerca de la estatua de Colón
Ocurrió algo inesperado y me encontré con un conocido, ya jubilado, cerca de la estatua de Colón, aquella que no se fue a La Habana porque se perdió el dominio sobre ese país americano, tras cuatrocientos años de pertenencia a nuestro país, peor para ellos, que serán explotados por Estados Unidos, un monstruo que nosotros creamos en el siglo XVIII.
Miami está llena de cubanos y puede que alguno sea descendiente de algún castellano o leonés. Nunca se sabe. Habrá que pasarse por allí por si acaso, pero cuidado con los malos de la película.
Los encuentros casuales tal vez no lo sean tanto y entre a jugar la física cuántica en este aspecto tan interesante como trivial, o no tanto... El tiempo pondrá a cada uno en su lugar y es el auténtico amo de este universo.
Está noche será diferente y hasta maravillosa, muy diferente al resto, pero eso es otra historia que no conviene contar todavía. Todo llegará en su preciso momento. Hasta pronto.



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