Despedida de soltera en el Europa
Ya han pasado casi veintinco años desde aquella Semana Santa de 2001, en la que conocía a unas mujeres espectaculares que celebraban la despedida de soltera de una amiga, que ya debe de tener hijos que han terminado la universidad o casi. La magia de la noche quedó en la noche y no me atreví a bailar con la futura novia, algo de lo que me he arrepentido durante años, tal vez por respeto a una mujer comprometida o seguramente, por cobardía o timidez. El recuerdo queda de aquella noche en un bar de la calle del Conde Ansúrez, situado estratégicamente y lleno de aventuras increíbles, siempre pacíficas, pero divertidas y con una carga erótica sutil. El pasado es el pasado, aunque la amistad todavía sigue presente. Hasta pronto o no... Siempre quedará la fantasía de lo que pudo ser y no fue en los años de juventud, cuando esta ya se ha ido hace tiempo, a pesar de que hay quien no se atreve a reconocerlo o no pretende reconocer la realidad de un mundo que ya finalizó y en el que no se jugaron bien las cartas. Recuerda, lo perdido se recupera pronto y con creces. No hay que tener prisa por lograr algo que llegará cuando sea su momento. El. tiempo es el auténtico amo del mundo. Hasta siempre, amigas.
Otra historia increíble me pasó al final de ese año de transición, bueno casi siempre y dinámico, en el bar Guantánamo de Poniente, donde también conocí a varias mujeres de miedo, pero eso hoy no toca contarlo, por lo que lo dejaré para otro momento. Imaginar es gratis y maravilloso, por lo que os lo dejo a todos vosotros. Los finales podrán ser muy diversos, aunque siempre alegres y divertidos a más no poder o casi. No lo dudes, te vas a divertir como nunca.
Hasta pronto.



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