Un día intermedio lleno de sueños
Entre dos fiestas nacionales está un domingo, que también es fiesta para casi todos. Atrás quedan los tiempos de fiestas y de bares, los tiempos de ilusión y amistad en la universidad y en los institutos, los tiempos de conocer a gente interesante y lograr conseguir grandes cosas desde cero, los tiempos que desaparecen en la época de la crisis, como una línea del tiempo paralela y que lleva a otro lugar que no nos gusta a casi ninguno. No hay que preocuparse, ya lo que se pierde hoy, dentro de muy poco tiempo se recupera, de forma casi inesperada y el tiempo, auténtico amo de este mundo, pondrá a cads uno en su sitio, más allá de las enseñanzas de la paradoja del indio y del holandés que compró Manhattan y que tal vez enriqueció a los descendientes del indio de América del Norte. Primero es Manhattan y luego, tal vez sea Berlín.
Hasta pronto y no olvidéis que mañana es un día reivindicativo.



Comentarios
Publicar un comentario